Fundación Cardiovascular de Colombia implementa prótesis 3D en paciente con patología coronaria.



  • Los equipos de cirugía vascular y cirugía cardiovascular crearon con tecnología 3D una prótesis a la medida para reemplazar parte de la aorta de una paciente de 34 años.

  • La tecnología de modelado 3D se emplea para procedimientos endovasculares y esta vez fue aprovechada para el desarrollo de una cirugía abierta.

  • La aorta es la arteria más grande del cuerpo: se extiende desde el ventrículo izquierdo del corazón hasta el abdomen.


Bucaramanga, marzo de 2022. Después de recibir pronósticos desfavorables y conceptos negativos para tratar su condición cardíaca, Mayra Londoño Bedoya fue intervenida en la FCV con una prótesis creada a la medida para reemplazar parte de su aorta, arteria que lleva la sangre oxigenada desde el corazón hacia el resto del organismo.

Al nacer, hace 34 años, Mayra fue diagnosticada con síndrome de Marfan, enfermedad que debilita el tejido que soporta los vasos sanguíneos, huesos, músculos, piel y otros órganos. Esta condición provocó en ella una dilatación anormal en la pared de su aorta abdominal, lo que los médicos conocen como aneurisma. “Esa dilatación puede llevar a que se rompa la arteria enferma, se produzca un sangrado interno y se ocasione la muerte. En este caso, el estimado de la ruptura estaba en menos de seis meses”, asegura Oscar David Rubio Bermeo, especialista en cirugía vascular, endovascular y angiología.

Por su enfermedad de base, la mejor alternativa disponible era la cirugía abierta. “La situación era compleja porque de acuerdo con la literatura mundial, seis de cada 10 personas que son llevadas a una cirugía de este tipo fallecen en el procedimiento o en las primeras 48 horas”, señala Rubio.

Para reducir los riesgos, el equipo de la FCV creó por primera vez en la historia de la institución una prótesis a la medida con el uso de tecnología de modelado 3D, que permite conocer con exactitud la estructura de la arteria. A través de un programa especializado se determinaron los ángulos y milímetros de las ramificaciones que tendría la “nueva aorta” para conectar con los vasos que alimentan de sangre a los riñones, intestinos, hígado y bazo. Con estos datos precisos se intervino la prótesis genérica para hacerla única.

“La implementación de esta tecnología, que ya se viene usando en el campo endovascular (métodos mínimamente invasivos), nos permite contar con la prótesis antes de la cirugía. Usualmente, la prótesis se terminaba durante el procedimiento quirúrgico, lo que agregaba más tiempo y representaba mayores riesgos para el paciente”, explica el especialista.

A las 24 horas de la cirugía, la paciente fue extubada y se encontraba fuera de peligro. “La verdad estoy totalmente agradecida porque me dieron la posibilidad de quitarme ese dolor. Estoy feliz porque esta es una nueva oportunidad de vida”, manifiesta Mayra Londoño.

Innovación para el tratamiento cardíaco

El reparo de un aneurisma toracoabdominal se realiza mediante cirugía abierta o cirugía endovascular, técnica que utiliza las arterias de la pierna para llegar hasta la zona afectada (sin necesidad de abrir el pecho) y ubicar allí un injerto que evite el rompimiento de la aorta.

Esta alternativa, que ofrece la FCV, no es una posibilidad viable para personas con síndrome de Marfan porque al hacerlo, el tejido puede dilatarse y causar más daño. “Ante esta enfermedad, lo que tenemos que hacer es darle la mayor cantidad de sobrevida a los pacientes en las mejores condiciones posibles. Entre más podamos mezclar tecnología, modelación 3D previa, un buen examen y una buena planeación, todos nuestros pacientes tendrán más chances y no tendrán complicaciones ni a largo ni a mediano plazo”, sostiene el doctor Rubio.


Con esta innovación se garantiza que la prótesis se ajuste totalmente a la anatomía del paciente, con toda la ramificación necesaria, a diferencia de la cirugía tradicional que se basa en el modelo de islas: en un solo punto se conectan varias arterias al injerto. “La intervención que generalmente hacemos en este tipo de reemplazos no era recomendable en este caso porque la pared de su aorta era muy débil y se corría el riesgo de dilatación. Terminamos tomando la mejor opción para la paciente y fue exitosa”, argumenta Gustavo Prieto González, jefe de cirugía cardiovascular.

Articulo tomado de: Fundación Cardiovascular de Colombia FCV